11.10.06

A los setenta años de la alternativa de Parejito

©Luisfernando Palma Robles


Publicado en Peña Taurina y Círculo Mercantil, Fería de Ntra. Sra. del Valle, Lucena (1995)y Caireles, Barcelona (1995)

La pasada festividad del Bautista cumpliéronse setenta años de la alternativa en Cabra del torero Francisco Cesáreo de San José López y Parejo, conocido profesionalmente como Parejito, nacido en el número 2 de la calle Avendaño, muy cerca de "su" llanete de San Agustín, el 12 de septiembre de 1899.
Juan López Juanele publicó en 1991 una excelente monografía , única hasta la presente, sobre nuestro torero, trabajo complementado con una serie de artículos y reproducciones facsimilares sobre el arte de Cúchares en nuestra ciudad. Aprovecho la ocasión para recomendar vivamente este libro, en la que el autor, para sublimar su naturaleza lucentina, convierte simbólicamente su obra en una subida al santuario de Araceli.
En esta septuagésima efeméride, a modo de homenaje, voy a efectuar un recorrido por aquel año taurino, central de los veinte, a través de la prensa contemporánea y como modesta adición a lo recogido en el libro de Juanele.
Según el diario sevillano La Unión, el domingo de Resurrección, 12 de abril, se inauguró la temporada en Lucena. Se lidiaron reses de Moreno de Santamaría que mataron doce caballos. Francisco Ferrer Pastoret, el torero de Orán, cortó una oreja; Parejito, estuvo -según el cronista-superior, y José Sánchez Campos obtuvo un triunfo grande: cortó orejas y fue constantemente ovacionado. Esta corrida, anunciada en el decenario local Patria, fue a beneficio de los festejos en honor de María Santísima de Araceli.
Al domingo siguiente actuó Parejito en Carabanchel con ganado manso. Nuestro paisano estuvo bien en su conjunto, siendo ovacionado. Belmonte (Supongo que José, el hermano pequeño del coloso Juan) realizó una labor aceptable con capa y banderillas y fue cogido, resultando con contusiones de alguna gravedad. Al tercer espada, Peláez (seguramente de nombre Luis), le fue devuelto el sexto de la tarde al corral.
Repitió Parejito en Carabanchel una semana más tarde, con reses de Cortés, cuatro de las cuales fueron castigadas con banderillas de fuego, y una, por pequeña, fue sustituida. Luis Mera, de mucho cartel en dicho coso madrileño, tuvo una actuación regular. Nuestro paisano, valiente con el capote y breve con la muleta. El tercer espada, el mejicano Ricardo Romero Freg, superior con capa y banderillas.
El 3 de mayo, festividad aracelitana, se celebró en nuestra ciudad una corrida con novillos de Moreno Santamaría que mataron ocho caballos. A Manuel Pineda le devolvieron un astado a los corrales; el sevillano Emilio Fernández Prieto estuvo bien. El triunfador de la tarde fue Sánchez Campos, quien cortó las dos orejas y el rabo de uno de sus enemigos y salió a hombros.
Ese mismo día, en Almería, Parejito tuvo una memorable actuación: monumental, toreando y con las banderillas; colosal, matando. Cortó dos orejas y un rabo y fue sacado a hombros. Sus compañeros de terna, Hilacho y Gordillo, recibieron la ovación del respetable.
El último domingo de ese mes aracelitano, día 24, volvió el diestro lucentino a la capital urcitana. Las reses, que cumplieron, de Tardío. El cronista calificó de superior esta actuación de Parejito en Almería. Con él lidiaron Hilacho, desigual, y Saleri (por la fecha, Justino Mayor Martínez Saleri III), especialmente bien en el tercero.
La despedida como novillero de nuestro paisano tuvo lugar en Belmez en la corrida del Corpus y con ganado, bien presentado pero manso,de don Anastasio Martín. El primer espada, Pastoret, fue aplaudido. El segundo, José Corzo Corcito, no gustó y recibió dos avisos en su segundo. Parejito demostró ser un gran matador, especialmente con la media al sexto, que lo hizo rodar sin puntilla; salió en hombros .
Y llegó el día de la alternativa. El periódico sevillano El Liberal recoge cómo en Cabra ese día de san Juan por la mañana se celebró la entrega de la bandera al somatén local en la explanada de la calle Juan Ulloa, donde se levantó un altar y, ante un público numeroso, la madrina, doña Josefa Moreno de Pallarés, hizo entrega de la bandera al abanderado don Rafael Blanco. Tanto la citada madrina como el presidente de la comisión organizadora, señor Amo Rivas, y el gobernador militar hicieron uso de la palabra. Después se celebró el banquete de rigor, ofrecido por el alcalde, D. Rafael Blanco Serrano, al que concurrieron un centenar de personas. Por la noche, asistieron los invitados a una buñolada en el chalé de los señores de Pallarés.
Al matador padrino, Ignacio Sánchez Mejías, el torero intelectual y seguidor tenaz del Real Betis Balompié, cuya muerte por el toro Granadino ha quedado inmortalizada en la mejor elegía compuesta en nuestro siglo, capaz por ella sola de consagrar a un poeta, no le pareció bien cómo se desarrollaron estos actos somatenistas; y así lo dejó escrito en La Unión: "La prensa de Madrid tenía anunciado para hoy 24 de junio el homenaje que Cabra, su pueblo natal, había de rendir al autor de Pepita Jiménez. También sabía yo que había una cosa de Somatenes, lo que no me sorprendía , porque ya me acostumbré a ver a estos armados patriotas por donde quiera que voy a torear. Llegué temprano. Desde Aguilar, donde dejé el expreso de Madrid, se tardan escasamente veinte minutos y, apenas tomado el desayuno, me lancé a la calle a compartir el regocijo de los egabrenses. Una doble fila de público forma vistosa avenida, donde medio centenar de somatenistas lucen sus armas (...) Todos los edificios cuelgan sus balcones como en la festividad del Corpus. Empiezan a llegar las autoridades. Suena la Marcha Real y bruscamente se corta el himno. El gobernador civil de Córdoba, a quien dedicaron los músicos ese honor, mandó juiciosamente que lo suprimieran (...) Una cosa tan sagrada, tan venerable, tan emocionante no debe estar al libre capricho de unos músicos de pueblo. Hoy mismo sucedió un hecho que me hizo meditar sobre esto: se trataba de entregar la bandera al Somatén de esta ciudad. Un altar, unos monaguillos, el arcipreste, la guardia civil y las personalidades que suelen concurrir a estos actos decoraban el lugar exornado de antemano en la delantera de la plaza de abastos. En la reja de ésta se apiña el pueblo como una masa simbólica. Una señora de Cabra, muy guapa y muy rubia, lee unas cuartillas. Un señor muy viejo le contesta (...) Al acabar las dos lecturas, suena otra vez la Marcha Real y de nuevo se ordena a los músicos que guarden silencio. Faltaba que hablar el general Pérez Herrera, que preside el acto. Este incidente, desconocido por la distancia, produjo hilaridad en el pueblo. A mí me dio coraje. Yo he sentido muchas veces ganas de llorar al oír el himno de España y me enfurece que se tome a broma. Lo mismo debió suceder al general, porque noté que le costaba mucho trabajo hilvanar su discurso (...) Después desfilaron los somatenistas y terminó el acto. Yo recorro el pueblo. Voy detrás de la gente, esperando que ellos mismos me guien hasta el sitio donde se ha de celebrar el homenaje a Valera. Poco a poco se disuelve el gentío, y sin darme cuenta me encuentro solo en medio de la calle. Pregunto: el homenaje a Valera, ¿dónde es? No saben contestarme. Alguien dice haberse suspendido. Yo así lo creo".
Juanele recoge en su libro -páginas 45 y 71- reproducción facsimilar de dos artículos sobre la alternativa de Parejito, firmados respectivamente por Manuel Mora y Florián Valentín .
Según El Liberal, el coso egabrense registró un lleno absoluto. Los toros de Conradi dieron buen juego, sobresaliendo el cuarto y el quinto. Parejito, tras recibir de Sánchez Mejías los trastes de matar, comienza la faena con la izquierda, dando un natural y otro de pecho ligados. Cambia de mano y da otros varios regulares, para un pinchanzo. Más pases y otro gran pinchazo y media delantera que basta. Oye palmas del respetable. En el sexto, tras una faena regular, da la mejor estocada de la tarde, por lo que recibe la ovación del público, y sale en hombros.
El tercero lo banderillearon los matadores. Ignacio comenzó la faena sentado en el estribo -situación que en Manzanares le costaría la vida "a las cinco de la tarde"-. Sigue trasteando desde cerca. Estocada delantera y descabello. Corta una oreja. En el cuarto demuestra el torero bético sus superiores cualidades de banderillero. Faena buena y larga. Tras un pinchazo, termina con su enemigo de una gran estocada. Es ovacionado.
La labor del testigo, Jose García Algabeño, en el segundo fue calificada con el silencio de la plaza. En el quinto veroniquea muy bien. Superior con la izquierda en el último tercio, menos lucido con la diestra. Tres pinchazos y descabello .
El semanario taurino sevillano Seda y Oro, nada amigo de Ignacio, vio esta corrida con otros ojos . Para esta publicación la alternativa no era otra cosa que "un truco de la empresa para hacer más pesetas en taquilla, explotando la proximidad de los lucentinos y la idolatría que sienten por su diminuto torero el gran amigo de Mussolini". Más adelante indica que "vimos una entrada regular en el sol y francamente mala en la sombra. El retraimiento del público era la muestra más evidente del descenso rápido del cartel mejiista". Este semanario escribe del "entendimiento" de Sánchez Mejías con cierto crítico con el que -dice- viajó después de la corrida a Córdoba para llegar a tiempo a teléfonos, temerosos de que otros se les adelantaran. Transcribo, a continuación, el fragmento de crónica correspondiente a la actuación de nuestro paisano, firmada en Seda y Oro por Don Canuto: "Parejito en su primero lanceó sin parar y tan sólo le vimos un quite lucido. Con la muleta, en la izquierda, dio pases ceñidos aunque un poco emocionadillo. Hubo un buen molinete y al cuadrar, entrando bien, dio un pinchazo bueno. Nuevos pases para otro pinchazo en lo alto, quedándose el toro, que era manso de solemnidad.
Un espectador, excelente aficionado, dice desde uno de los tendidos: Éntrale al hilo de las tablas. Y Mejías, que le oyó, se encara con él y le contesta:¿Eres tú o él el que va a matar al toro!
Nuevamente cuadra el toro y Parejito aprovecha para media estocada buena que acaba con el de Conradi. Muchas palmas al voluntarioso chico.
En el último, que brindó a Sánchez Mejías, hizo una faena muy valiente y eficaz, haciéndose del toro, que estaba incierto. Aprovechando el tiempo y entrando como hoy se ve pocas veces, consiguió media estocada que tumbó al toro sin puntilla. ¡Lo mejor de la tarde! Ovación, orejas, vuelta al ruedo y salida en hombros."
Obsérvese cómo aquí se señala que el segundo toro del flamante doctor Parejito se fue al matadero sin orejas, apuntación que no hace El Liberal.
Según Juanele aquella temporada nuestro conciudadano toreó un considerable número de corridas, consiguiendo grandes triunfos. En Lucena, en corrida de único matador con seis toros, obtuvo un éxito de primera. Fue cogido y llevado por nuestras calles al hospital en camilla
Concluyó la temporada en Córdoba, en la tercera de la feria de septiembre, alternando con el rejoneador don Antonio Cañero y los matadores Manuel Jiménez Chicuelo y Miguel Báez Litri, con ganado de don Juan Bautista Conradi. No dispongo de otra crónica de esta corrida más que la del semanario Seda y Oro, donde la actuación de Parejito la calificó El Chico del Baratillo como de "una de cal y una y media de arena. Al muchacho se le nota falta de entrenamiento, y quizá por esto no lució mucho su actuación. Si es también cierto que puso mucha voluntad en todo cuanto hizo y que fue muy aplaudido". Indica además el cronista que cortó una oreja en el primero. Juanele señala en su libro que el diestro de la calle Avendaño alcanzó un buen triunfo en esta corrida de otoño en Córdoba.
Terminó la temporada. En nuestras plazas y llanetes a la luz última de las tardes sentenciadas a abreviarse, con la corona de espinas todavía en la sombra, las chiquillas lucentinas jugaban a la rueda como recogía Algar en Luceria:
"Unos dicen que Belmonte
otros que Gallo Mayor
yo digo que es Parejito
el que torea mejor."

O como recordaba mi amiga Carmen:
"¡Quién ha visto a Parejito
tan chiquito torear!
El otro día en la plaza
un toro lo iba a matar.

Todo el mundo va a la plaza
para ver a Parejito,
porque tiene mucha gracia
y es también...mu rebonito."